ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA DE RAIFFERSHARDT

ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA DE RAIFFERSHARDT
Oración a María: Amada madre envuélveme con tu manto amoroso y ruega por mi ante el Trono del Eterno para ser feliz y tener abundancia de todo lo bueno para cada día de mi vida. Amén

jueves, 15 de abril de 2010

La dieta ¿anticrisis?

La sociedad y el modo de vida actual está ciertamente en crisis. Esto significa que el modelo que en occidente estábamos viviendo hasta el momento ha de cambiar. Si a las personas les preguntamos si están contentos con los gobernantes, con la clase política, con la violencia en el mundo, con el dolor, con todo ello probablemente dirán que no lo quieren, porque todos buscamos la felicidad. Sin embargo lo que esta crisis, este “cambio” está demostrando es que la felicidad la estamos buscando en algo temporal: un coche mejor que el del vecino, hacer mejores vacaciones que el otro, ganar más dinero que el otro …  todos queremos un mundo mejor para todos, pero eso sí que no nos quiten nuestro nivel de vida, etc etc

Esta crisis nos está ayudando a reevaluar nuestras ideas, nuestros objetivos, nuestro camino en la vida y nuestra meta.

Por poner un ejemplo sintomático:

Buscamos soluciones a la crisis y para ello hallamos la receta anti-crisis. No sé si sabréis lo que significa anti-crisis, pero en NO A LA CRISIS, con lo que en vez de decidirme por un  "a favor de la felicidad", diciendo quiero la PRO-VIDA, LA PRO-FELICIDAD, caígo en la espiral de la no crisis, es decir, sólo veo la crisis y ésta me engulle en su espiral.

Esta reflexión, por tanto, va a ser PRO-FELICIDAD, PRO-ABUNDANCIA, PRO-CONFIANZA  .... EN DIOS.

Mateo en su evangelio dice “No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Hemos de aprender a ver las cosas realmente importantes en nuestras vidas ,las que nos dan verdadero alimento, como el amor en nuestra pareja, la amistad, una puesta de sol, una sonrisa, eso nos da vida y la vida viene de Dios.

“No andéis, pues preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos, (o a comprarnos el último modelo de Versage)?
Pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero el Reino de Dios, y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.

Yo mismo he tenido pruebas palpables y auténticas del verdadero poder de la oración rezada con confianza a Dios y de su resultado. Dios nos cuida tan sólo hemos de pedir adecuadamente y, por supuesto, hacer en la materia (en el mundo) todo lo que esté en nuestra mano, el resto pídamoslo a Dios, y Él nos ayudará, yo lo he comprobado y puedo decir que es cierto.

Así que no os preocupéis del mañana ocuparos de realizar hoy vuestras tareas diarias, vuestro trabajo lo mejor posible, con alegría, con dedicación, con amor … hagamos todas las cosas lo mejor posible y si no nos salen del todo bien, no pasa nada..., tan sólo procuremos hacerlo mejor la próxima vez, pero eso sí antes de volver a intentarlo démonos a nosotros mismos un beso sincero de amor y digámonos “me quiero, lo he hecho lo mejor posible, pero ahora con la experiencia que tengo la próxima vez lo haré mejor”.

Dios lo ve todo y como un padre amoroso nos perdona si erramos y nos da una nueva oportunidad para mejorar, ¿porqué si Dios nos perdona NO somos capaces de perdonarnos a nosotros mismos?  … ¿para qué, por qué Dios nos da una nueva oportunidad? Nos la da para ser verdaderamente felices. Y … ¿en que consiste la felicidad me preguntaréis?

La felicidad consiste en ser uno con Dios en nuestra vida diaria y uno con nosotros mismos, sin falsedades, sin mentiras, … con luz y amor, sabiendo que tras cada piedra que nos encontramos en el camino, tras cada dificultad, se encuentra un gran regalo, una gran lección aprendida, para nosotros, Para que fluya la Pro Riqueza en Nuestra Vida debemos realizar nuestras tareas con amor, pues en cada acto que hagamos con amor ahí estará Dios presente y si a pesar de ello uno o el otro pasa momentos de apuro pensad en que nuestro Padre amoroso estará ahí para indicarnos un nuevo camino y sus ángeles sagrados nos conducirán a través de él para llegar a la plena felicidad en la Tierra, ya que si cada uno de nosotros busca pensar, hablar y actuar con luz y amor en nuestra vida diaria, todas las demás cosas se nos darán por añadidura.


jueves, 12 de noviembre de 2009

¿EXISTE LA AUTENTICIDAD EN LA VIDA?

A veces las personas estamos más interesadas, y en ello yo me incluyo, en la opinión o en la visión que los demás puedan tener de nosotros que en lo que realmente sentimos o queremos nosotros para nuestras vidas. El problema se acrecenta cuando dejamos de hacer cosas o hacemos otras que, en realidad, no nos gustaría hacer, pero lo hacemos para obtener el "cariño", el "amor", o la aprobación de los demás, ya sean amigos, pareja, padres, hermanos, etc. El problema es que, por un lado, los demás nunca estarán completamente satisfechos o si lo están, se dará otro problema con nosotros mismos y surgirá automáticamente una pregunta: ¿estoy feliz realizando éste o aquél acto? ¿realmente deseo eso para mi? ¿me llena, me siento feliz?

En ese momento se plantea, entre otras posibilidades, el miedo a estar sólo, miedo al rechazo, a no ser aceptado. Se plantea también otra cuestión ¿realmente estoy en paz conmigo mismo haciendo lo que estoy haciendo? la respuesta puede ser afirmativa, pero sí es negativa que podemos hacer ...

La respuesta es fácil aunque un poco más difícil de aplicar, debemos ser auténticos, vivir nuestra vida de forma auténtica, transparente y para ello no debemos engañarnos a nosotros mismos. Si para que exista paz con los demás he de aguantar una situación, es cierto, que se da una "paz" pero ésta es aparente, ya que si observo dentro de mi lo que veré es tristeza, tensión, rabia y, en el fondo, si lo observo sinceramente esa tristeza, rabia, tensión sé que la tengo conmigo mismo porque no vivo mi vida con autenticidad. Quizá es preferible vivir auténticamente un segundo de tu vida pero plenamente, que vivir cien vidas sin ser uno mismo. El amor es auténtico, la autenticidad es también un aspecto del amor y si queremos construir realmente verdaderas relaciones ya sean de pareja, de amistad o de otro tipo hemos de esforzarnos por ser realmente nosotros. En ese momento podremos sentir el don de la verdadera libertad y una fuerza nos inundará y nos dará, a su vez, fuerza para vivir nuestra vida con plenitud y, por fin, con felicidad. Para ello también se le puede pedir ayuda a una fuerza de Dios, rogándole en voz baja al ángel de la armonía que nos ayudé a conseguir una verdadera armonía en nuestra vida y en nuestras relaciones. Ruego a Dios y a los ángeles, en especial, al de la Armonía que nos ayuden a llevar la plena armonía a nuestras vidas.

martes, 16 de diciembre de 2008

LOS ÁNGELES PARA LOS ESENIOS


Los esenios de antaño y los herederos de sus conocimientos consideran a los ángeles, no unos seres mitológicos, sino unos seres espirituales y auténticas fuerzas de Dios. Los esenios consideran que los ángeles son nuestros hermanos en el "Cielo" y que a través de la comunicación y conexión espiritual con ellos el ser humano puede llegar a un mayor conocimiento propio, del mundo espiritual y de Dios, así como a discurrir por el camino elegido en la vida de un modo más rápido y amoroso para poder llegar a la perfección y a la unión verdadera con Dios.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

EL AROMA DEL AMOR

¿Cuál es vuestra opinión sobre el Amor? Qué es el Amor?

Un posible camino...:

La vida es una gran prueba de que existe el Amor. Pero ... qué es el Amor?
El amor es un camino. El camino para llegar al Padre a través del amor es la flor que todos y cada uno de nosotros tenemos guardada en nuestro corazón; es nuestro tesoro más grande y preciado. Todos tenemos esta flor dentro, los ricos y los pobres, los hombres y las mujeres, los considerados buenos o malos. El amor es la fuerza transformadora que nos envuelve y protege como a un recién nacido para que podamos hacer, con su manto protector, nuestro propio camino hacia el Padre; no un camino marcado por la sociedad, por una religión, por los demás, sino nuestro propio camino, único y especial, hacia Dios. El amor trata a la justicia y la injusticia, a la verdad y la mentira, a la luz y la oscuridad del alma de la misma forma, pues el amor es respeto, el amor es aceptación, el amor es comprensión del propio camino que el alma escoge recorrer para llegar al Padre, a la verdadera unión con Él.

La oscuridad más intensa sólo desaparece mediante la luz y la luz en nuestras vidas nos la da la fuerza del amor que con paciencia espera florecer en nuestro interior. El amor es amar, el amor es actuar sin esperar nada a cambio, el amor es ayudar a que el otro haga su camino aunque no sea el mío, ni el que yo querría para el otro. Esta fuerza la tenemos todos en nuestro interior como seres humanos, como hijos e hijas de Dios, pues éste, junto con la libertad, es el gran regalo que nuestro Padre amado ha depositado en nuestro interior antes de nacer, para que lo redescubramos y vivamos en la tierra con el resto de la creación, haciendo de la tierra un verdadero paraíso, el paraíso del Amor.

Este amor, es la flor perfumada y balsámica que todos tenemos en nuestro interior y que hemos de aprender a amar, a oler, a compartir con los demás, especialmente con aquellos con quiénes no queremos o nos es difícil compartirla, pues éstos son quienes más necesitan sentirla. Esta flor y su aroma, que todos tenemos en nuestro interior, es lo que hemos de aprender a cultivar. Es aquella semilla a la que se le han de dar atentos cuidados para que germine, crezca, florezca y dé su fruto en nuestras vida, en especial en aquellos momentos en los que menos amor sintamos por los demás o por nosotros mismos. Si cuidamos de esta preciosa joya e inundamos de su fragancia nuestro corazón, nuestra vida y la de los demás, con pequeños y sencillos actos, tendremos la recompensa del aroma más intenso y balsámico que podamos sentir y vivir, el aroma del eterno Dios en nuestro interior, la presencia verdadera de nuestro Padre amado en nosotros y a través de nosotros.